180 riada


“TODO:
palabra impertinente y henchida de orgullo.
Habría que escribirla entre comillas.
Aparenta que nada se le escapa,
que reúne, abraza, recoge y tiene.
Y en lugar de eso,
no es más que un jirón de caos”
Wislawa Szymborska.

 

_______

¿habrá quién marque este día
con el sueño que se derrama
en tropel sobre mi cama
despertando tanta alegría?

-¿habrá quién piense que no es locura
vivir proscrito, tras lo ardiente
pero entendiendo que no siempre
del amor es dueño, quien más procura?

-¿quién diga,
que tú no eres hueso de mis costillas?

sin remedio para tu ausencia, te llevo siempre
habitando en mi pecho, y desde noviembre
desprendiendo vienes,
limo de mis orillas

-180 riada-

Anuncios

179 riada


“HOY probé el fecundo silbo de la adormidera
en el impío mediodía de lumbre
donde nos abandonamos”
Pilar Sanabria.

_______

apenas me imagino
porque aquí la tristeza
cojeando se pasea
con tan poco tino…

xq ya vienes tú
y traes completo mi mapa,
con tu silbo alegre de serpiente,
tu melodía de arpa
y todos tus alfileres

vienes mi bruja, ya vienes
con el calor de tu propio clima
en este hermoso día,
cuando más se venden
mangos
en los mercados
y en las esquinas

llegas y te conviertes
en la que vende
y en la compradora
de las especies,
la que enarbola
el fuego, urgentemente
sobre la coartada
de mi tristeza
mientras reclama,
el maíz mas dulce pa’ la ensalada
de nuestra mesa

llegas
derribando murallas de viento
y me entregas al fragor, tus caramelos
mientras me hablas
como en griego,
de vainas
que nunca entiendo

me hablas de tus horas desvelada
y de las portadas
que en tus revistas
juegan al fuego
de los anhelos
de los artistas,
con la misma prisa
que tu sonrisa
enciende estrellas por todo el cielo

-179 riada-

riela 178


“NO tengo continuidad, no tengo oficio.
Soy una triste gaviota que se afea”
Delfina Tiscornia.

_______

viví diámetros oscuros
subiendo por escaleras sin horizontes

viví presagios de lo posible
y fui prisionero fingido de lo eterno

viví la duda en cuerpo y alma
y recorrí centímetros diseminados de otros amores

luego, llegué a ese barrio luminoso de su piel
y me di cuenta que nunca antes, tuve una dirección postal

miré el sarcasmo de mi destino en su mirada
y era la advertencia escrita, en sus ojos

-riela 178-