riela 522


“LA imaginación es más importante que el conocimiento. El conocimiento es limitado. La imaginación envuelve al mundo”
Albert Einstein.

_______

para delinear horizontes
la busco en ese movimiento con que las mareas
consuelan violentamente la concavidad de su ausencia

y la ilusión que suelta y suelta sus íntimas esquirlas
entre resquicios ansiosos, donde yace derretida la mirada
y entonces, su tez de río pequeño se asoma, casi silente y me abraza

prisionera en la fragilidad de lo imposible
la encuentro ahora, entre la mágica incandescencia de unos pájaros
de luz, que flotan a merced del viento, entre varillas enormes de palmeras

luna

-riela 522-

riela 521


“LOS pájaros cantan tras la tormenta -¿por qué no va poder la gente deleitarse con la poca luz que les quede?”
Rose Kennedy.

_______

miradas que perfuman apuntando siempre al alba
es ella, devorándose los párpados

escurren en silencio
duras ganas en nuestras blandas manos
es la metamorfosis de la nada, diferente a uno mismo

aquí y con ella, yo aprendo del barro
harapientas luminarias al viento fuimos, aún somos
hasta alcanzarnos como dos granos de arena

-¿cuánto hace que el cuervo de frost
se posó sobre la última rama?

-le pregunto y ella sonríe…

-tú y yo, somos una escaramuza sin fecha escrita,
dos armas peligrosas, extraviadas sin tags de ruidos -me dice

y ahora no me preguntes por qué ni cómo así -sentencia
seriamente ella- entre largos sorbos de su café

-riela 521-

520 riada


“CUANDO miras mucho tiempo el interior de un abismo, el abismo también mira el interior”
Friedrich Nietzsche.

_______

como quien sueña ser un simple pájaro
y entonces una noche, vuela

con las alas de tantas palabras dichas
y fue así como un día, amanecí mes
entre la desmesura desprendida
de la espera

yo intentaba habitar furiosamente
esas palabras suyas,
color sur

y la ansiada humedad de sus uñas
dispersarla alrededor
de mi boca

(pero siempre sus manos, a mitad del sueño
se me hacían mariposas)

…y así
otro día amanecí año
pero con todas las ventanas abiertas

y era ella, de nuevo
la hoja que cayó ante mí
desde la espesura de los naranjales

rodamos y rodamos hasta un destello final
sobre unas alfombras, en realidad
sobre la música de sabina…

y desde entonces,
nunca + viví los lados grises

-520 riada-