riela 669


“CERRAR los ojos de sequía
gustarme soñaría, aquí en el aliento.
Y trastear las lágrimas
que eran de entrada
y no de gobernar…”
Antonio de Saavedra.

_______

memorizando las letras vandálicas de su nombre,
fue que aprendí los seudónimos marítimos de su cuerpo

y al final, ella amontonó tanto vendaval en mí
que una noche cálida de luna flaca

-por error- toqué el botón aries de su rueda zodiacal
y se hizo la luz sobre los cauces de mi dicha

fue entonces que me hice lluvia
intentando capturar su hechura…

pero ella, era ya un océano

-riela 669-

668 riada


“SI no es a la risa que dejaste
colgada en el respaldo de la cama?
Cómo voy a sobrevivir estas distancias,
Si no es amarrada a tu palabra?”
Aída Elena Párraga.

_______

diminutos mares dormidos
a orillas de tus atrapasueños,
dos duermevelas que dibujan laberintos

habitan sueños y cauces efímeros
y quizás; algún distante naufragio,
algún silente poema

y llega el beso invisible
a empapar esa fina fractura
que separa tus párpados cerrados
con el dulce rigor de las hojas

-nite…

-668 riada-

667 riada


“SERÁS por siempre palabra dormida en mi memoria
la más vaga imagen
de un grito quebrado sobre la alfombra”
César Olivares Acate.

_______

no volverás al puerto que extraña tus amarras
porque ya sabes navegar esas distancias que te definen

el ruido que te despertaba,
aquel canto de pájaro escrito en estos suburbios alegres

aquí insiste, en forma de charcos distantes
que mansamente flotan como ventanas

este mar de formas contemplativas,
estos versos impacientes, buscando ser página a tu vista

son burbujas entrópicas
al filo de un extraño menguante lunar

y al final…
ya perpetrado el desagüe blando de la llama

es cuando se sueltan esos mínimos engranajes
que mi alma reclama a los silencios

quiebra mis remos, marinera
déjalos como peces muertos, marcando las esloras
de aquellas veces sobre la arena infinita…

-667 riada-

riela 666


“LA noche podría ser
una cascada de cuervos
alejándose.
Pero no.”
Diego Otero.

_______

-¡avanzan, avanzan!
las piedras chiquitas,
que las dolomitas
nunca, nunca se cansan…

-¡avanzan, avanzan!
las piedras chiquitas,
que las dolomitas
nunca, nunca se cansan…

“-en aquel entonces hija, soplaban terribles vientos de guerra
por primera vez en la faz de la tierra, desde el día, que resbalara
la más hermosa princesa dolomita entre piedras malvadas, y fue capturada

así se sellaron mil años de innumerables y fieras batallas,
bosques igneos sitiados y hondos charcos sedimentarios se formaron,
los ríos de llanto de la princesa cautiva, fue tanto, que se hicieron mares y lagos

el día de la última y decisiva batalla, las dolomitas se enfrentaron a ejércitos
de millones de ruditas armadas de ortoquímicos y a la cegadora caballería
de tan bravas areniscas que cabalgaban en lomos del viento…”

el final, uté lo sabe, mi reina que ya tiene sueño
y es historia felizmente narrada:
la princesa…
fue rescatada

-riela 666-

665 riada


“CUANDO los perros ladran
los ángeles se acuestan en sus lenguas
arrastran sus uñas y se vuelve noche”
Donna Enciso Rondinel.

_______

te nombro,
te desatas y así te estrenas…

y ya no temo más a las deudas
ni a las alergias, xq contigo ando camuflado

de giros, luz y cosas simples,
pero siempre con el salitre del caribe mar a mi costado

ahora…
llévame a la desnudez de tus abismos

allí donde los días tengan tus ojos
y en las noches, hazme eternamente tu náufrago

sin otra isla, sin otro faro, sin otra huella
que seguir, que no sea la de tus pies descalzos

hazme el péndulo que tropieza con las piedras
hasta el colapso total del polen en las arterias

-665 riada-

riela 664


“UN ángel
-a la sombra de un ejército estéril-
sin palabras
en los ojos”
José Geraldo Neres.

_______

para yo entregarle
toda esta constelación nocturna
y su huella

me rebelo ante el asombro
de lo infinitamente pequeño que hoy
ante mí, se estrena

un universo de letras y que sin embargo,
ella no me deja mirar desde la creación magníficamente oceánica
que son sus ojos

-riela 664-

663 riada


“CÓMO calcular
la habitación de tu caricia,
reanudar la magia en los rincones.
Cómo regalarte lo único
y esculpir de palabras cada beso.
Cómo anunciar tu llegada a mi cuerpo
alborotando la noche
de canicas celestes”
Aida Acosta Alfonso.

_______

-¿cómo destejes tú los hilos bajo la lluvia?

-¿por qué cuentas como abejas invernales
a las palabras que huyen de mi boca?

-¿qué verso no te asombra
en el andén de las palabras que asumes tuyas
de esas que ahora huyen de mí, como enjambres taciturnos?

-¿cuántas veces no fuimos pestañas de esas que asechan
en aquel mágico pedestal de las volteretas,
cuando tus labios y los míos hicieron fiestas
o deshicieron fronteras, de aquel país inexistente
qué nos escurría?

ahora ven…
diminuta o grande, no importa

sin promesas

conviértete en refugio, en municipio o en capullo
o lo que seas…

pero reestrena aquí y ahora
todas tus tormentas

-663 riada-