dispar


“YO me miro mirar
y mi adentro es mi afuera en esta cárcel
en la que siempre estoy detrás de mí”
Piedad Bonnett.

_______

la bandada de tardes de abril
esta vez, transcurre más lenta

la vida pesa, como la letra
de una canción casi olvidada

entre tardes de sol o de lluvia
vamos heredando del sosiego, las edades

y esas últimas piedras posan desnudas
para ser esculpidas en pequeñas sombras

el recuerdo sucumbe a sus aristas
y nos llega dispar, pero muy eficaz
entonando siempre su vieja melodía de ola

-riela 87-

tu cuaderno


“MÍRAME aquí, pequeña, miserable,
todo dolor me vence, todo sueño;
mar, dame, dame el inefable empeño
de tornarme soberbia, inalcanzable.”
Alfonsina Storni.

_______

un cuaderno nos llega con sus títulos de neón
sin ni siquiera una frase mal pronunciada

con apenas un sueño hermoso ya escrito, sin palabras,
con las medidas apropiadas, impecable de instantes
para el ruido de tus pensamientos, para la frase de amor por definir
y para ese humo de recuerdos mínimos que ahora van de paso
-como van de paso los días invictos de tus anhelos-

sí, por fin tenemos tu cuaderno nuevo, único, con esa alegría
que despiertan los tamarindos, con ese olor de la algarabía de van gogh

con las líneas aún frías para los ríos de tinta que se avecinan
y el volumen necesario para calcular y guardar noches hermosas,
tus noches amarillas, redactadas entre los girasoles de la abuela

hija, el tiempo sangrará en cada hoja y se te hará cicatrices
mientras acecha tu lápiz minucioso, el que ahora cojea ante un suspiro tuyo
que te anda merodeando y tartamudo, repasando tus sueños desvelados
de ya mujer…

-61 riada-