riela 724


“HE aquí mi regalo, lo único que puedo dejar
Una mecha encendida en medio de la sala
frente a una fotografía.
El milagro no está en el objeto,
sino en todo lo que toca la luz”
Daniel Oliveros.

_______

secreto
ella es la lluvia en mi cara

me despierta del sosiego
y después me amarra

misterio
mis ansias la atrapan

agua y sal a la deriva
que atracan en mi puerto
de piel, de sílabas

coraje
y su cuerpo de helechos
sueña a desmayarse

como flor primaria
sobre un lecho que arde

paciencia
si el miedo mío la espanta

en esta frágil distancia
de versos

intacta
como un sol se proclama

y así es como ella habita
todas mis sustancias

-riela 724-

Anuncios

riela 719


“LA distancia es cementerio de ausencias,
nopal cosido al pecho
cuerpo tendido en la autopista.

Es humo
que lanzan los olvidados
a la noche,
himno a la soledad,
refugio de los trastornados.

Es el bajel que abordan los suicidas”
Sonia Silva Rosas.

_______

de verso a sur
insiste lo cóncavo sobre lo convexo

y no es la musicalidad del agua a media tarde
tampoco el bordón de una vieja guitarra

es su nombre camino al barranco de esa canción
y opto por desafinar a cambio de un paracaídas de letras
de esas, que huelen a sabina

y escribo para ella:

siempre
tendrás mi medida
aparcada en algún puerto

siempre
el desorden de una noche te vestirá
para luego desvestirte yo, a centímetros de un beso,

como nunca nadie…

-riela 719-

621 riada


“DÉJAME de tu nombre la inquietud,
guardada en el temblor de tu insistencia.
Que mañana la encuentre,
cuando el sueño
haya borrado este desasimiento,
y amanezca yo en ti,
ya luz y llama”
Elena Martín Vivaldi.

_______

son otros los arcos al azar de tantas flechas,
tú y yo, el blanco más allá de unas laderas eslovenas,
somos como dos banderas ancestrales llameantes de ausencias

laderas ancestrales, ausencias -siluetas endurecidas y a la deriva-

apartar las cortinas imaginando romper el mar
y aquel incendio desmedido de ojos, hasta la traducción del ocaso
escrito al borde de una página, para que huyan juntos, peces y pájaros

página de peces, de pájaros -cosas que no aprendimos a trazar todavía-

a punto de ser agua, mi desmesura de labios flacos
camina tu suerte de avenidas con esos desaires de oficio
y la mueca frágil, de pronto, se te cae al piso, sin contrapesos de tinta

labios flacos, sin contrapesos de tinta -así gravitas y te me haces poesía-

-621 riada-

riela 592


 

“ME colmé de atavíos nocturnales para hallarte.

Te vi pasar por el ángulo justo
donde se parten el tiempo y las memorias”
Teresa Palazzo Conti.

_______

dos lluvias más allá
de un lunar de su cuello vivo yo,
donde otros alguna vez navegaron y extraviaron

allí donde la lluvia, simplemente la delata
al comenzar el viaje oceánico
y luminoso de unas gotas

fiel filantropía, la de los besos derramados
bajo unas linternas, en los enseres
del agua de aquellos amaneceres

quien sabe sin en los prototipos de esos pájaros navegables
que en ella pululan desde la tiza, habrán esferas de ojos nostálgicos
de esos, que ahora circundan y cicatrizan a los vendavales del alma mía

y quien sabe si junto al fuego, ya en el ocaso de estos y de otros versos
sean sus manos, ya convertidas en sombras de frondosos árboles
las del manifiesto final, las que pinten las paredes de mi vida
con ese dulce y a veces trágico aroma suyo,
a trementina…

-riela 592-

las averías en las caracolas


“TENGO un pasado insomne,
he dormido en algunos corazones,
he sido adicto a los dramas,
he dejado amores sin usar
por miedo a cumplir promesas que nunca hice”
Diego Ojeda.

_______

tú que sabes tanto de la lluvia
griséame lentamente a estas horas,
adejetízame de tus formas
y anula de una vez,
las averías
en las caracolas

bórrame las claves de tus hogueras,
rómpeme los motores de mis quimeras
y despíntame de ti, si puedes marinera…

pero no llueve y la noche todavía es joven

mira ese cielo estampado de sueños
tuyos y míos…

háblame esta noche de saturno o de júpiter -no importa-
mientras me ventilan estos versos en la boca

dime si allá hay ciudades, habitantes
si hay montañas y valles
-¿tienen nombres, como aquí todos tus lunares?

y sus lunas… -¿son de arena o son de agua?
-¿o son largas y flacas
como tus piernas o quizás redondas, suaves y blancas
como tus pechos?

esos que siempre me atrapan
a pesar de ser geométricamente incorrectos
pero tan hermosamente geográficos, perfectos…

ay amor, mejor no me digas nada…
desnúdate y desnúdame de planetas y de estrellas
hazme parecer un simple río de nuevo
otra vez y otra, el caudal al ruido de tus besos

de manos recorriéndote -pero ya desprovisto de palabras
de dudas, de promesas de planetas y lunas, de palmeras lejanas…

 

-570 riada-

adjetívame


“Y aquí y ahora te nombro río para
que te hagas un vestido de espuma y
viento río nuevo que asombre a los
pájaros y subvierta la geografía
¿podrías hacerle el amor a los puentes?
¿harías dudar a los suicidas? ¿o rodear
con un collar de bruma el sueño de
los solitarios? ¿sentirías sobre tu vientre
las monedas arrojadas por jóvenes amantes?
¿soportarías la miel lenta y vacía de la
mirada de los pescadores? ¿y la caricia
sensual de las garzas en el ocaso?
Alejandro Carrizo.

 

_______

 

lluéveme
hasta la redención del olvido
y hójame de esos atardeceres amarillos

gotéame desde los insomnios
hasta el vértice + fluorescente del poema
y luego, verbéame un haz de luz en cada verso

polvoréame estrellas sobre las francas roturas
en la senda febril de cada adjetivo

y luego, adjetívame la piel de sueños tuyos
que mi mano de poeta, luego los alcanza

-491 riada-

asombros recurrentes


“SER las raíces. En el subsuelo al que jamás
desciende un rayo. Donde la luz nunca echa un vistazo.
Una rama sin pájaro. Una rama sin hojas”
Vizma Belševica.

_______

a duras penas…

contra el viento que arrastra a las tormentas
la poesía se me escurre, se me eleva, se me suelta

con asombros recurrentes vestidos de tinta negra
y como el mar, frente a los límites abiertos de la cubierta
del velero perfumado de emociones, que ella era…

y así, todavía me llega
como los peces o las alegrías pequeñas
en sus setecientas treinta y nueve maneras

-riela 488-