Archivo de la etiqueta: Esther Giménez.

720 riada


“SÉ
que cuando quise hacerte canto
tú ya tocabas mis entrañas,
que cuando te pensaba en días
afloraban memorias viejas
de vidas compartidas
y sé…
que al querer hacer de ti un poema
eras ya en mi camino
rocosa cordillera”
Liliana Bilbao.

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no quiero bosques
ni lagos plenos de cisnes

no te enamores
ni tampoco olvides

mi nombre,
porque jamás lo dije

solo quiero quebrar el agua
que se columpia en tus hendiduras

que calles y no digas nada
mientras descifro cual mordeduras

lo que este deseo, como un fantasma
está dibujando por tu cintura…

-720 riada-

riela 515


“Y yo estaba abajo leyendo la parte de Cumbres Borrascosas
donde Heathcliff se aferra a la celosía durante la tormenta sollozando
¡Entra! ¡Entra! al fantasma del tesoro de su corazón”
Anne Carson.

 

 

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levantadas -como la falda de la noche-
se sueltan sus formas subrayadas
desde las elásticas claridades
donde la hiedra baña de
ardor al labio roto

ella dice que me ama
con su propio desenfreno
desde la latitud de sus afanes
hasta llegar convergente al salitre de una playa
donde el deseo escarba entre cadáveres de mariposas blancas

mientras, ella y yo
amontonamos versos negros bajo una luna descafeinada

-riela 515-

413 riada


“PORQUE si al fin te ajases, no lo olvides:
mis versos recomponen sus ardides”
Esther Giménez.

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es ese algo de muñeca
que se mece en estos versos
y que tú, simplemente tienes…

al aceptarte,
mi musa extranjera
como a una almendra frente a los espejos

transitando amaneceres
desde las más occidentales laderas
de tu espalda, sin clausuras

hasta la mística planicie
donde creciste como la hoja del árbol
que cayó a mi encuentro

-413 riada-