Archivo de la etiqueta: Ewa Lipska

627 riada


“ARRÁNQUEME. Señora. Las ropas y las dudas. Desnúdeme. Desdúdeme”
Eduardo Galeano.

_______

amor mío,
hoy procúrate la lluvia
y que nos lleve en gotas a la página principal de otro cenit

hazte mar y tu boca sea la tormenta
que agrede con densa espuma de besos en cada acantilado mío

si así te ves, solo sonríete
dite que hay trenes sin destino y amores que naufragan en un café

disípate ahora, en suaves cascadas bajo la lámpara
y resbálate a mis brazos, que te esperan con acuarelas temblorosas
de veces

-627 riada-

riela 595


“EL frío
no es el reverso del calor,
es su fruto más preciado,
comodín con el que saborea
su juramento en las pieles”
Clara Schoenborn.

_______

ayer anduve cosechando palabras surgentes entre frases ajadas
aislando surcos de versos y dilatando asoleadas rimas
para aquel poema febril, tantas veces postergado

tramité un raro exilio, casi mágico en alas de unos pájaros
vi lunas mordidas por bocas que simulaban ser lluvia
estuve en ciudades altas y curvas de calles esbeltas
con muchachas que andaban con faldas redondas

recorrí instantes de tramos muy largos, entre un café y otros labios
demoré los incendios de la carne y solo obtuve emboscadas de nombres
y al final me quedé solo, con la orquesta del titanic,
esa que no diferencia un twist de un tango

-riela 595-

576 riada


“UNA cruz
una cicatriz
una ventana
todas duelen
todas se sellan
todas permanecen abiertas
o cerradas
en el tiempo”
Ricardo Mejías Hernández.

_______

 

tú eres la hoja sin punta
liviana, suelta…

el golpe de la gota
al íntimo arribo de su meta

el otoño dibujado
al borde tembloroso de una promesa

el relámpago ascendente
entre los extraños pactos de una tormenta

tú desarmas el vuelo de los relojes
mientras precipitas la peligrosa calma de la efervescencia

tú eres este poema que se muestra
como una cicatriz enorme entre las intermitencias

mi eterna taza de café
en los labios de tanto sueño celta

-576 riada-

509 riada


“NO escribiré nada más.
La continuación de la noche
es intocable”
Ewa Lipska.

_______

hay silencios musa, como todos los anteriores
a los que ocupa la palabra

hay amores tan disímiles musa
como tu cuerpo y el mar, ambos sal y mis únicas orillas

pa’ destrezas la de la lluvia
que permanece y te puebla de sucesos azules
a pesar de la noche

pa’ discernir tanta locura en un segundo
baila conmigo musa, la cesura del rock que cimbra tu figura
y así recortar el recorrido, entre un suspiro y tu boca

pa’ amarrar las puntas de la tarde, dame tu alambre musa
ese que tienes, exento de recorrido entre los alabastros mágicos
que van desde mis manos hasta los botones de tu blusa

-509 riada-

477 riada


“NO es extraño que Kafka soñara
con inacabables construcciones,
castillos infinitos o inaccesibles,
complejos como la Historia”
Emilio Martínez Eguren.

_______

-¿en qué riada amor mío
la humedad de tu boca fue que se me hizo
tarde lluviosa?

tú pervives frasquitera entre las estatuas de praga
al viento, entre los pañuelos más blancos
de jaroslav

-477 riada-

riela 409


“HAY viajes que se suman al antiguo color de las pupilas.
Después de ver la isla de Calipso, ¿es que acaso Odiseo
volvió a mirar igual?, ¿No se fijó un color
como un extraño cúmulo de algas
en sus pupilas viejas? Lo mismo que en los pliegues
mínimos de la piel
se fosilizan besos y desdenes, así los ojos filtran
esa franja turquesa del mar que acuna islas,
medusas de amatista, blancura de navíos”
Aurora Luque.

_______

hay melodías
en las vertientes por donde surcan estos versos

como veleros
desiguales, que abandonan sus reflejos en el aire

otras naves
los persiguen, se ondulan y luego mecen suavemente

siempre ascendentes
como el unicornio azul que remonta sobre las mareas

así recrean
silencios en las vidrieras donde se exponen los recuerdos

tan lentos
que crujen en momentos, en que se despliega la alegría…

-riela 409-

401 riada


“LO más negro que hay
donde hundir la mano
es la miseria del mundo”
Lars Huldén.

_______

para llenar de lluvias mías a tu pecho
de musa extranjera

sígueme una vez más, como el aroma al vuelo
nocturno de las tormentas

que para simplificar las tardes, yo me hago hojas,
y me riego por mar y tierras

hasta alcanzar la simetría del viaje, ese que a mí me adorna
y a ti te viste de mujer, marinera…

-401 riada-