duelen los pies


“AMO el béisbol, pero mi plenitud eventualmente se terminará y mi corazón, lentamente, se romperá. El béisbol se ha mantenido notablemente impermeable a la modernidad, pero es, como cualquier industria moderna, altamente alienable. Acudo a la poesía porque es menos susceptible a la circunstancia. No me conmuevo especialmente cuando un poeta habla de béisbol; no me interesa especialmente que un mundo se encariñe con el otro. Ahora mismo los necesito separados”
Fernando Pérez.

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regresando de su quincuagésima plegaria
duelen los pies, y aún no ocurren para nada
los dulce síntomas al alma, de lourdes vargas

unos niños juegan béisbol
en el callejón de los sueños, a contrarreloj
miguel grita: -¡qué frágiles esas costuras tricolor!
y sí, todas flojas en la vieja pelota marrón
pero al vuelo mágico del jonrón,
de cara siempre al sol;
es como una extraña ilusión
la de miguelito cabrera, desde el portón

-¡y miren a la valentina valles!
tan atenta caminando por las calles
luciendo su mejor cartera
recorriendo las vidrieras,
elegante y perfumada
con su falda plisadita, nueva
y la blusa bien planchada;
altiva, labial y altanera
seguro que anda enamorada….

-riela 487-