Archivo de la etiqueta: Friedrich Wilhelm Nietzsche

riela 687


“ALGUNA noche insomne,
sentada al borde de la cama
los pies en mullidas zapatillas
y la tristeza enroscando
como un gato su cola en mis tobillos,
contemplo su tranquilo descanso,
su confinado sueño,
como si aún flotaran
en la acuosa seguridad de mis entrañas”
Vidaluz Meneses.

_______

día uno:

con esa sed de carne agradecida,
ella se despliega al alba
y desviste con su luz
toda mi dicha

incendia mi alegría
y en las cenizas que van quedando
ella se acuesta, para mirarme todo el día

un segundo después:

ella y yo
habitamos síntomas destartalados
de esa especie de río, de tambor urbano

ya montados sobre el miedo
de halcón proyectado, en vuelo perfecto

sorprendidos en el vértigo
a mitad del espacio y ya detenido el tiempo…

-riela 687-

537 riada


“SI el cielo tiene una sucursal
seguro estoy amor mío, que su dirección postal
está en ese barrio de tus rodillas”
Ángel Valles C.

_______

se desparraman las ganas al tráfico ruidoso de tus rodillas
y encaraman los besos a la garganta del alba
para mirar tu densidad de río

marinera, hoy te llego en ascensor
en vez de usar las escaleras
de tus rodillas,
es que tengo prisa
por tocar las cordilleras
que remontan la imaginación

mis dedos, parecen locos bajitos, peligrosos y ajenos
que se zumban como puñados de arena
como si ellos fuesen los dueños
de ese lunar, en tu rodilla izquierda

-537 riada-

riela 435


“HORA en que la luz baja
se inventa este momento
para recordarlo en un futuro irreal”
Griselda García.

_______

me gustan las miradas
que sin mediar ni medir distancias
seducen y capturan a esas dendritas de la nostalgia

ir más allá del pétalo dormido
donde el viento arrulla los niveles de ternura
de unas etiquetas moribundas grabadas en las espaldas del ruido

ser el náufrago eterno que en su contexto divisa
la distancia tangencial del tiempo, en el suave desplazar
de la arruga plana del verso, ese verso que viaja en el equipaje magnífico
de Dios…

-riela 435-

riela 354


“MI amor estamos envueltos
en la telaraña de nuestros pensamientos y sensaciones
nuestra memoria como el liquen se aferra a las piedras
el viento habiendo lamido la nieve del hielo infinito
clava en las caras agujas de cristal
y agujas de miradas como devueltas por espejos”
Antanas Jonynas.

_______

pero entonces…
-¿cómo no temer a la muerte más allá del soplo de frío,
el silencio implacable y la multiplicación del olvido?

como sí yo fuese capaz de esculpir con versos
esos pedestales de sueños que yo jamás he tenido

como sí fuese casual la feroz aventura
de saberme un abismo de posibles no aprendidos

-¿acaso, es esa piedra disfrazada de luna
en noches como ésta, más allá del nudo, apenas un hilo?

es solo coincidencia (que no basta) lo de la lluvia
y las horas que llegan estropeando recuerdos, ya idos

es tanta inocencia en una mirada, lo que resucita
al santo bocado, para las ansiosas mentiras que digo

-¿y sí de vuelta al sepulcro estallan de ira
dos lágrimas filosas sobre el camuflaje de un:
vente conmigo?

-riela 354-

290 riada


“PERO tan solo un hombre amó tu alma peregrina
Y amó hasta las penas de tu cambiante rostro”
William Butler Yeats.

_______

las farolas rielan sobre la oscura tez del frío
mientras riela un beso tuyo
en los labios míos

riela el polvo en la garganta de las aceras,
rielas tú, sobre las costuras breves
de este poema

es tu voz la que riela pa’ que tiemblen las estrellas
déjame musa, llenar tu mirada de arenales
de playas mías y palmeras

-290 riada-