Archivo de la etiqueta: Karen

644 riada


YA he llevado esta piel antes
mientras fui mi padre
ya he cantado esta canción antes
mientras fui mi madre
ya he sostenido esta mariposa antes
en la palma de mi mano
mientras fui mi hijo

pero este poema siempre sera el otro poema
no el que quisiera escribir”
Leons Briedis.

_______

tan breves,
unas caricias se hacen fiebre entre dos sombras
que no se encuentran

dulcemente,
se van dejando quitar la ropa
y al fragor, las tangentes pequeñas, secretean

a bajorrelieve,
unos gramos de ansias luminosas
se estiran, simulando ser esferas tendidas en cuerdas

treinta y nueve
segundos, persiguiendo lívidas gotas
debajo de su “presunta inocencia”, y ya merodea

este: yo culpable, señora…

-644 riada-

riela 641


“EL disco del sol es un arma
En las manos azules del ocaso”
Giancarlo Micheli.

_______

-¿podré hacer un collar para colocar en su cuello
juntando nada más, granos y granos de arena?

-¿será el ocaso eso que despunta y se muestra
a través de las ventanas, colgando de un hilo de fuego?

-¿solo estrellas, las que remontan la hiedra hasta el cielo
en la noche distraída, de sueños en fuga y desvelos?

yo voy a seguir apostando palabras maltrechas
mientras ella desnuda, me mira con su pelo mojado
haciendo hilitos de luna, para mí, con las manos…

-riela 641-

622 riada


“TU pasas por la vida sin rozarla,
que no te toque el hierro del esclavo
que con cualquier limosna se alimenta”
Verónica Pedemonte.

_______

cuando te apartas, tú deshidratas mi alegría…
-me dices

y tú, mi talismán de carne y huesos, mi caro y único amuleto
que balanceas las mareas grises del miedo
anudando pájaros de versos
a tus caderas

contigo, me crecen fogatas adolescentes
con toda esa premura de los que muerden
la misma fruta

pero es en el perímetro de las metáforas, gitana
donde tú barajas lo sutilmente irreversible
y me ganas

con la magia de las palabras que vas sacando de los bolsillos
a precio de liquidación, me dejas lejos de lo que una vez
fui yo mismo

-622 riada-

609 riada


“PRISIONERA de ningún paisaje
de ninguna estación
la mente se mueve en una cosecha ilimitada”
Basil Bunting.

_______

tu cuerpo es a mis ojos
lo que el vapor es para la lluvia
que te moja agradecida hasta convertirte en río

qué lindo es amarte y prescindir de las cosas
verte girar como un trompo en el aire, tan distraída
eres el agua que canta, mi pequeña flor ante la cual sonrío

tú me gustas tanto, huracán de falda menuda
mi estupor feliz, confidente, mi amalgama, mi dulce amiga
eres el polen y la centella resumidos, único aval en el cual confío

-609 riada-

605 riada


“EL amor o es lluvia o es charco”
Javier Payeras.

_______

marinera del entrevero
la de ese aroma a café que efervece inquieto

tu mirada me trae la música
de lejanas bandadas

que para definir “entreveros” detienes
el gesto de los amaneceres

tú eres la de los ojos verdes
la del albo alegre que persigue trenes silentes
por los andenes del alma mía

la que pinta este noviembre
entre la algarabía y el silencio tenue
que pueblan de polen a tu sonrisa de niña

-605 riada-

602 riada


“SI alguien le pregunta, él, sin dejar de andar, explica:
Silbar en la oscuridad para vencer el miedo es lo que nos queda”
Gastón Baquero.

_______

-¿cuánto pesa un día inusual
de esos que celebran tu textura libre de pudores?

-¿cuánto cuesta el libre azar
cuando tu presencia de río se hace urdimbre al horizonte
y me habla y canta en ese idioma de los albores?

y aunque seamos solo un sueño de elegantes quijotes…

-¿volveremos al olvido, a la ondulación del agua, solo pa’ juntar
aquellos instantes cuando en despliegues enormes
la fantasía tejía sombras nuestras
en la noche?

-602 riada-

598 riada


“A nadie te pareces desde que yo te amo.
Déjame tenderte entre guirnaldas amarillas.
Quién escribe tu nombre con letras de humo entre las estrellas del sur?
Ah déjame recordarte cómo eras entonces, cuando aún no existías”
Pablo Neruda.

_______

catorce veces el catorce de neruda
ese en que tú resides con cotidianidad casi perfecta

marinera
es que tú estás hecha de sombras a mi medida

vienes en la madera invicta de mis inventarios del moldava
y trazada en mi vida, como desde antiguas carrocerías egipcias

aunque lejos de tus ojos y de tu tiempo, mi voz te alcanza
como rielas escarbando junto a distantes barcos a la deriva

ando recolectando tardes tuyas como a caros fragmentos
con el mismo ímpetu concurrente que tienen los ecos

-598 riada-