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riela 732


“UN fluido
espeso y escarlata
de pájaros cantores
emigra desde el otoño
de mis venas
hasta el trópico de tu piel”
Gloria Marecos Rodas.

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ayer…
como de un hilo -casi sin conocerla-
mi alma pendía de ella

y mi corazón suspiraba
por sus rodillas de luna blanca,
esas que atrapaban en un solo brinco a los tamarindos

pero,
entre hoy y mañana voy a escribirle un
sendero de versos sobre las alas de esos suspiros suyos,
esos que me llegan en paquetes grandes,
transparentes, salvajes

entre hoy y mañana, en pares
voy a soltar mis alergias, y sin testigos
sobre las fronteras naturales de sus laderas más blancas
otra vez, y otra

y si todavía, me queda un
pedazo de anhelo que no arda, mi caracola de pupilas verdes,
que me pierda yo, de nuevo, entre sus formas de
mapa y sus latitudes nítidas de silencios…

-riela 732-

riela 612


“LLUEVE
Y su rostro recibe el llanto del cielo.
Sus ojos miran fijamente hacia el sur
Buscando una señal
Un regreso”
Chary Gumeta.

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esas ganas que una vez flotaron ingrávidas, sin peso
de pronto se nos convirtieron en cuerpo
en delito alegre del pensamiento

así nos fuimos mar afuera y luego tierra adentro
a celebrar la hermosísima geografía del vuelo
con alas despeinadas por el viento

mujer, ven… apúrate que yo solo no puedo
que si tú no vuelas, entonces yo no me desvelo
en tu costillar de arena, palmeras y en ese par de ojos negros

-riela 612-

610 riada


“…ME y nos pienso – explayando sobre recuerdos – releídos – corregidos- meditados
– intentando comprender – un mapa mental repleto de escalones – algo de memoria
– algo de reflexión
Algo de verso”
Daniela Guerrero.

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como los misterios que redundan entre los eucaliptos
este noviembre se mece como la hermosa mujer que eres tú
cuando bailas ese vals con los pájaros que vienen, picotean y se van

y yo, que busco ojos tuyos entre las coloridas frutas del medio día
entre los árboles, alta y tendida te alcanzo pa’ regalarte una flor
como si te diera la primavera toda, de un soplo o de un tirón

entonces miras como la prisionera en aquellas viejas melodías celtas
y te adornan amor mío, esas locuras evocadas desde los establos
cuando adentrábamos bosques para engendrar noches eternas

-610 riada-