el viento apenas


“NO conocían el mar
y se les antojó más triste
que en la tele,
pájaros de Portugal

sin dirección ni alpiste
ni papeles

él le dijo vámonos
Dónde le respondió
Llorando ella

lejos del altar mayor
en el velero pobretón
de una botella”
Joaquín Sabina.

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con tu copete de colores
torrencial, como el abismo de un mediodía
y con el marfil de tu sonrisa tallada sobre todos los afiches

llegas
con esa culpa casi impalpable
de la llovizna que espesa hasta convertirse en lluvia

desarmas y luego juntas tus pedacitos de palabras
y en las ramas de tus manos
tiemblan dos cafés

al fondo siempre sabina… esta vez: pájaros de portugal
y tú eres ese pájaro ya hecho un tilde, que regresa

el viento apenas
ese pincel que usas pa’ dibujarte

-514 riada-

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augurio alegre


“TENDRÁS tiempo para tomar el té,
vendrá el calor,
vendrá la lluvia,
vendrá el olor a tierra mojada”
Gabriela Blas.

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tú recoses mis hechuras
entre esos anhelos de labios

augurio alegre, es la lluvia
que consolida el hilo al arco

desde el puente más alto, hasta la punta
de tus pies descalzos

entonces, te adjetivas para convertirte en el pájaro
de todas mis semillas juntas

-467 riada-

las costuras deficitarias


“DEL mar azul las transparentes olas
mientras blandas murmuran
sobre la arena, hasta mis pies rodando,
tentadoras me besan y me buscan”
Rosalía de Castro.

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quiero es ser la hiedra
que a ti se enreda

y no ser como esos barcos
que se hacen sombras
mientras se alejan

y van dejando heridas sobre el agua
entre las costuras deficitarias
de las mareas

-419 riada-

entre tunas y palmeras


“ALLÁ en la lejanía del océano, te espero
Donde puedas apagar tu fuego y no te intimides”
Mercedes Tinoco Obregón.

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a ráfagas aprendí de ella en los desguaces que el olvido enciende
dejé, atesoré y sostuve mi vida en las muecas nocturnas
de las blancas dendritas de este nunca jamás

forjé mis ojos a la luz y a la sombra
y amarré con silencios míos, el átomo a la molécula
que corrían despavoridos de la eternidad de unas promesas

fui más allá de donde rompen en temblores las galaxias
más allá del país de los insomnios donde cohabitan el verso y el agua
fui hasta donde se asomaba ella entre tunas y palmeras
y entre puertos nuevos y mareas

-riela 416-

con la ropa manchada


 “ERA strike” ya molesto el catcher jura.
“Pues no” dice el severo juez de negro “es bola,
que a mi, hic, no se me escapa ni una sola
y lo que digo, hic… lo digo a la segura.

En la grada repleta algarabía pura:
Risas, gritos y música; más sin perder la bola,
mientras otros despistados hacen cola
por conseguir un autógrafo de altura”
Lenin Guevara.

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en ti
como el niño que juega a atrapar pelotas feroces
mientras haces esos gestos que te parecen hermosos con trayectoria
de outfielder

en ti
a la deriva, para defender las esquinas de goma de las odiseas de ulises
con la fantástica vista aérea del diamante perfecto
desde tu eterno home plate

en ti
con el deseo de la ropa manchada y rodado por la grama
y con el último out en el bolsillo izquierdo de tu noveno inning

-374 riada-

cojeando entre las hojarascas


“OTRAS veces
me desencorvo con olvido
pierdo el pasado y soy la nómada”
Amelia Biagioni.

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para que mires y mires
el vuelo mágico de unas estrellas
yo te presto mi antorcha de letras

y desde el piso de cualquier riela
sube y sube hasta la altura esquelética
donde la abeja libera a la flor

que para acceder yo al mismo vuelo
me basta con tu mirada
lactante de incertidumbres

y es que cojeando entre las hojarascas
a veces silba, a veces canta
tu dulce aroma a todavía

-372 riada-

bucles de caléndulas


“NO hay antes ni después; ni acto secular ni historia
verídica.

Una piedra con un nombre o ninguno. Eso es todo”
Juan Sánchez Peláez.

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te miro
aún vestida con la lluvia del último marzo
en una playa sin nombre, sobre la alfombra de una tarde

en que todavía las formas infinitas de mirarte
corren como lagartos tras la hoja roja del menú de tus labios
en los enjambres del agua

los deseos
son pececillos que azulean la llama caída
-shhh… que la lluvia no tiene memoria

pero sí el enigma
de esas fotografías donde tu alegría lleva bucles
de caléndulas

-332 riada-