tus formas matinales de navío


“LAS estrellas navegan, las piedras, los destinos
y el barro que se junta en los rincones de anochecer”.
Eleazar León.

 

_______

 

-¿de qué lejano país
llega anticipado el recuerdo
vestido de anónima caracola
y resbalando a los cuatro vientos
con esa envoltura desechable
que tienen los corazones
y también los caramelos
que más se pierden, mar adentro?

ay alma,
si tan solo la incandescencia
de tu vendaval de cuerpo
atrapara, hoy de nuevo
esta ingrávida quietud del tiempo,
que como la espuma,
yace esparcida
en la permanencia sin clausura
de tus formas matinales de navío
sobre mi cama…

y nunca, nunca más me pidas
aunque estés muriendo de frío
el calor de mis fogatas de versos

pídeme besos,
ese abrazo ya vencido en el tiempo
y ojos, para mirar las hijas que aún nos debemos

-245 riada-

más allá del ruido


“ESTAS paredes ya no existen
y aún ocupan un lugar.
Cruzamos puertas, soportes, soleras,
y aún los olores desaparecidos
están allí con los derrumbes de este tiempo”.
Rafael José Álvarez.

_______

más allá de la luz
mucho más allá del ruido
-cerca de nosotros-

sobre el litoral de la primera página
del libro sin autor, sin figuras
ni palabras

se asoma el croquis del viaje final

itinerario desolado
el del amor colgado de un labio
desde los tiempos de la erosión del agua

-riela 244-

desde tus ojos (contigo)


“NECESITAMOS las palabras como pertrechos,
como fusiles al hombro para matar pesadillas”.
Aixa Ardín.

_______

la noche se abre
y ensancha los cuerpos ansiados de labios

las olas escriben sus versos perfectos
solo para que salten hasta tus ojos

contigo no hay renuncia ni piedad en las desembocaduras

tus ojos se tiñen de víspera para recorrer la tarde
con agua, hasta que quedan a mi acecho
tus formas blandas de mujer

cortejos abismales navegan hasta ti
son mis labios en la búsqueda de tu edad alevosa

tus párpados son dos altares donde yo construyo mis fogatas
con los pedazos incandescentes de tus palabras

tú rasgas, lo sé, los colores del horizonte
frente a la noche, acogiendo las cicatrices de todos los ojos

y de pronto, me miras y preguntas si las estrellas duermen
en el cielo, o solo vigilan…

yo no sé… pero hoy en ti se desata la alegría
mientras a mi, me basta con perderme en tu vendaval de ojos

se desenvuelve ingrávido el silencio en la vigilia de tus pliegues
y duda la vida, solo cuando anda desprovista de sueños

así se asoma, amarrado a la ventana de tus ojos,
el día, con todas las sílabas del mundo, recién encendidas

amor mío, contigo la ilusión es un pájaro en revuelo

ahora derrámate como la tinta de un poema
y tapiza mis ojos con tus locuras

-238 riada-

alta definición


“TÓMAME, oh noche eterna, en tus brazos
y llámame hijo.
Yo soy un rey
que voluntariamente abandoné
mi trono de ensueños y cansancios”.
Fernando Pessoa.

_______

antes
las noches viajaban con mucho más torpeza
desnudas, como los libros

hoy, no alcanzan las instrucciones de boca al vuelo
por tanta indiferencia al frío

ya, ni siquiera tu falda desacomoda
en las labores del útil desenfreno

pero aún columpias tus pies

todavía hay formas tuyas que no sé leer

reitero errores entre tus dos rodillas perfectas
culpables y domiciliadas en un: “todavía”

y durante el sorteo
finalmente, ocurre la música

-188 riada-

el poema


“UNA por una
te separo desde tus hojas,
hasta que, como una flor blanca, te enderezas
balanceándote ligeramente en el viento del atardecer.”
Amy Lowell.

_______

la sílaba
es la rendija que resbala en las ventanas
por donde se asoma la poesía, y entonces respira

la palabra
es la impaciencia en la mirada
que persigue al vuelo descosido de unas golondrinas

el verso
es la maniobra que quiebra lágrimas
en el sutil instante del fracaso en las pupilas

el poema
es la astilla, el golpe, el punto final
de este intento suicida, que aquí simplemente termina

-riela 155-

dos


“A la 1:30
corro a arañar
el polvo de un buzón
vacío.

A la 1:31
subo las cuatro plantas
con el alma
cada vez más vacía
y las uñas,
cada vez más
sucias.”
Eva Vaz.

_______

dos, son un público numeroso
y educado, si así se pretende…

dos, los que siembran los fragmentos
de un tratado de almendras y caracolas
y luego simplemente, se repliegan a la memoria

dos, los que bastan
para la proclamación del amor

sin tocarse – sin fechas – sin frenos
luego hablan – escriben – dicen – se informan

y regresan justo a tiempo, para absorber los excesos
cuando apenas germina debajo del agua, el incendio de dudas
que siempre nos llega, sin un sello postal

 

-riela 150-