la poesía y las ardillas


“LA poesía es un arma cargada de mercurio,
—hay una minoría que la atrapa—”
Belén Reyes.

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la poesía
y las ardillas
son entes de la misma especie

-¿parientes cercanas?

ambas esquivas, medianas y marrones
te miran fijo
devoran, no comen

parece que invernan, pero no…

ellas rabian
son fulanas de corriente alterna

-riela 600-

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propuesta de lluvia


“SOY el día, y el viento levanta sus ramajes en mi alma”
Vicente Gerbasi.

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callados
como un derrumbe de olvidos
hay silencios que entibian recuerdos
con la emoción de la música y un buen vino

y sobrevive distancias su nombre
mientras ella se convierte en propuesta de lluvia
sobre el diván de mi trago más largo…

-riela 586-

2 por un beso


“POR una mirada, un mundo; por una sonrisa, un cielo; por un beso…
yo no sé qué te diera por un beso”
Gustavo Adolfo Bécquer.

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te busco en silencio frente a los espejos
y en los ardores que aún me permite el recuerdo

te busco en palabras, derramadas desde vasos de versos
y en las manchas de olvido que va desalojando el tiempo

a veces te alcanzo y entonces te tengo
y otras simplemente, más te pierdo

es este andar de ola, pero en contra del viento
este andar de sombra, tan desparramado y lento

-505 riada-1

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prendida de incertidumbres
mujer de agua

dulce criatura de voz baja
demora tu perfume desde las encinas
y dame ese exilio diminuto, frente a tus ojos

mírame…
soy la certeza en el espejo
a la espera de un pellizco tuyo

-505 riada-2

sutil encuentro


“LA burbuja quisiera perdurar,
tener a mano el tiempo,
más, desaparece.

Súbitamente sólo una humedad
se disipa en el espejo”
Ángela García.

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te entiendo – me dices

-te miro
y se amontonan las dudas

finalmente,
se me antoja el sabor a frutas
que tienen tus domingos

tus pasos mínimos
en la sordera de los tamarindos

tus pellizcos a contra-reloj
esas dentadas que son augurios

risas sin el borrador de oficio
brazos en vez de mar

y esta lluvia diminuta de tus manos
al minuto del sutil encuentro

y te conviertes en mi césped de palabras
ya fotografiada en memoria a los ojos

-492 riada-

tardan las galaxias


“UN poema
como una gran batalla
me arroja en esta arena
sin más enemigo que yo”
Blanca Varela.

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vengo a mirarla en versos
cuando dudan en llegar las horas
hasta el extremo de las medianías en los relojes

ella sabe que aquí tardan las galaxias
que merodean las formas sueltas de su pelo en mi almohada
mientras el viento dicta la dádiva de su nombre en límpidas caligrafías

amor, amor, amor de tan largas travesías,
la de los besos diminutos que desarman mares, en solo minutos

la de la extraña alegría, y la que despierta secretamente
a los albedríos de la luna con esa textura de río que tiene su mirada

-riela 446-

locura sin saldo


“SIN inventar el capítulo,
comenzar a entender
una lectura furtiva.

La página burla
lo imaginario y absurdo”
Maritza Cino.

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sin ti
la poesía
es otra locura sin saldo

y es así como se vería
una lágrima de amor sin sombrero

o tu maleta llena de ropa fría
y sin ese suspiro hondo y suicida
en las venas de un país extranjero

ay, de este amor tan mal escrito

ay, de esta semana sin febrero
tan peligrosa como los tornillos
flojos, largos y sueltos…

soy tu capitán, marinera
el del lápiz con la punta obsoleta
de tanto escribir tontos poemas

sin el cuerpo de un verso
sin alas de letras

-422 riada-

gendarme de mi poesía


“SE va mi voz, que te hacía campana
cerrada a cuanto no somos nosotros.
Se van mis gestos, que se devanaban,
en lanzaderas, delante tus ojos.
Y se te va la mirada que entrega,
cuando te mira, el enebro y el olmo”
Gabriela Mistral.

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ahora sé que ya no contarás las estalactitas de mi techo
y borrarás de tu cuello esas cifras de mar
que emergieron de mi reloj de arena

mantendrás quizás, el tatuaje de escalva celta
que el enojo querrá borrar de tu muñeca izquierda

no serás calle navegada, marinera de formas interrogativas
ni aquel país de formas alargadas a la deriva
como escapando de estaciones densas

hay argumentos que el arte aborta como a botones sueltos
instantes acurrucados a la cintura del sueño
sin palabras que los sepan descifrar

irrenunciable borrón y cuenta nueva
pequeña pizarra de mis naufragios
zapato y gendarme de mi poesía

hoy de nada sirve la lluvia, ni aquellos “ich liebe dich”
esqueléticos y asmáticos que te hacían sonreír

-396 riada-