tu mapa de eslovenia


“LA vida es lo que pasa mientras estas ocupado haciendo otros planes”
John Lennon.

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evítate el concierto, corazón
tú vienes es en el editado estuche de palabras
que a mí me gusta escuchar

quizás
lo has pensado ya…
-¿hay algo más triste que la cara de una moneda?

anda, amor mío
levántate el vestido
quiero estar en el entrepierna de tu mapa de eslovenia

-¿que de dónde vienen los sueños?
-me preguntas…

pues, del mismo bolso rojo donde guardas tu labial
tu esmalte de uñas y tu documento de identidad

-439 riada-

la música…


“ES como cuando una película acaba,
los nombres pasan desapercibidos,
la música de cierre termina extraviándose
en el sonido de los asientos
que se tornan vacíos”
Mario Morquencho León.

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la música se me hace agua redonda
bajo la vértebra húmeda de un beso suyo

el temblor distante de una estrella pequeñita
es el ala del ángel donde un dios escribió su nombre

y que después se hizo poema, sobre las limaduras
de los naufragios que perfuman la noche

-riela 438-

¿habrá algún remedio…


“TUS proporciones se mantienen firmes
y sobresalen,
como una manera de decir
que aún la belleza de las formas
merece las caricias del amante”
Néstor Mendoza.

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¿habrá algún remedio para esta torpe alegría
que por aquí transita, sin las formalidades
con que se curvan dulcemente los caminos?

¿alguien sabrá el secreto, en la rutina donde la fantasía
finalmente se extravía en la transacción magnética
que impone círculos virtuales al vuelo
de las golondrinas?

tú, solo puéblame de instantes…
vísteme de labios para la inauguración del sueño
aquel que sobrevive al cuarzo, desde la tersura de todos
tus contrastes…

-437 riada-

al borde del tenue abismo


“Y si he llegado,
¿qué haré de mí?”
Carlos Vitale.

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hoy ando como quien apura al destino
y apuesta al color insignificante de unos sueños
desparramados sobre la alfombrada eternidad del olvido

como quien apunta pacientemente a las estrellas
aún bajo la lluvia, sin darse cuenta que la locura
se proclama, es en la tempestad de un segundo

como quien mira el strip-tease de unas palabras
al borde del tenue abismo, en burdeles con carteles de neón,
donde la madrugada siempre descifra la dicha de regresar
a salvo y desnudo a uno mismo

 

-riela 436-

pisadas navegables


“CUÉNTAME, ¿qué tan arduo será
construir esa piel de tus palabras
en mis ojos ávidos de nuevos amaneceres
para mis geografías?”
Kathy Durán.

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te digo mar
y me miras con el estruendo alegre de una tormenta

entonces te llamo: maria!
y te me haces tan pequeña, que cabes
en la significancia de todo lo amado

ay alma…
-¿quién pudiera llenar de barcos y horizontes, mi marinera
tus pisadas navegables y levantar un puerto entre tus brazos
para que atraque esta nostalgia, que quema y me desfleca
sobre las coyunturas marítimas que festejan el ocaso?

-433 riada-

un rolling al sior


“LO único que la falta a Omar Vizquel para parecerse a mí, es jugar con el número ’11′”
Luis Aparicio.

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rompe el sueño sobre la blanca redondez de la luna
y el pensamiento despierta unos ecos de luz
en la página abierta del diamante

es la música que tal presencia moldea y delata,
la trampa envuelta en la canción:
“take me out to the ball game”

y todo se agiganta
en las alas de un tiempo mágico

es la costumbre que acontece en mi mano enguantada
aquel gesto de pequeñas alegrías que dibuja la pelota que se va
sobre la baranda de la nomenclatura que define al béisbol

-como “un fly al picher”, pero sin las hendiduras del bullpen
-como “un rolling al sior”, pero sin las curvaturas del dogout

y me quedo con el temblor de las gradas
tan cerca del mango robado
sin un home plate
como ulises

-el de la odisea

-riela 425-

las riberas llovidas del sava


“EL verdadero amor no es otra cosa
que el deseo inevitable de ayudar
al otro para que sea quien es”
Jorge Bucay.

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me enseñaste que con tu nombre se puede incendiar al mío
y finalmente entendí, que tus piernas
eran las riberas llovidas del sava

te pedí ojos, y me diste una luna colgada
bajo el cielo de los piaroas

escapé de los cortes no cicatrizados de cindori para llegar a ti
y apenas quedan por allí, unas fotos mías
abrazado a tus silencios redondos

te amarré de pies y manos con poemas asfaltados de rojas guardia
y ya desnuda como su maja, te rompí mil veces
en palabras imposibles de reparar

te inventé unos vuelos citadinos, untados con miel y mostaza
y espanté pájaros que con divisas de ternura
sobornaban a tus párpados

te regalé mi bicicleta secreta de brisas para que remontaras tus sueños
y te hice mujer, en los hombrillos más angostos
de un noviembre sin hojas

te amé como el viento a las flores -totalmente desnudo y avergonzado-
como los niños a las esferas de jabón, como el barco a su puerto
como los suicidas, como los locos

bajo un cielo muy azul, con todas mis banderas
y sin ninguna partitura

-415 riada-