costillar de arena


“LLUEVE
Y su rostro recibe el llanto del cielo.
Sus ojos miran fijamente hacia el sur
Buscando una señal
Un regreso”
Chary Gumeta.

_______

esas ganas que una vez flotaron ingrávidas, sin peso
de pronto, se nos convirtieron en cuerpo,
en delito alegre del pensamiento

así nos fuimos mar afuera y luego, tierra adentro
a celebrar la hermosísima geografía del vuelo,
con alas despeinadas por el viento

mujer, ven, apúrate que yo solo no puedo
que si tú no vuelas, entonces yo no me desvelo
en tu costillar de arena, palmeras y ese par de ojos negros

-riela 612-

Anuncios

cuando vuelvas…


“NO sabes
que pájaros han quemado sus alas
bajo la corteza de estos árboles.

Deja ausente tus fuegos.

Trae el río hasta los labios.

Brota espinas entre tus manos
para horadar los cuerpos.

Penetremos en este lago
sin tiempo,
sin luz”
Celsa Acosta Seco.

_______

cuando vuelvas
si aún reconoces el camino y decides regresar…

tráeme media docena de lluvias camufladas talla M
y un par de meses polvorientos talla 10

quédate tú con el eco
lento y melancólico de los relojes

y seamos nuevamente
aquellos despertares delirantes viajando como fantasmas
por las vigas carrileras de los quinientos ojos del día después

recuerda que los pájaros siempre regresan

y que el vuelo es la continuidad de la misma breve huida,
nada más

-611 riada-

como a un pequeño planeta


“DESTINY is something we’ve invented because we can’t stand the fact that everything that happens is accidental”
Quote from the movie: Sleepless in Seattle.

_______

tenerte así
entre las tímidas salpicaduras del agua
en la fluidez liviana y sin nomenclaturas de tu cuerpo

como a un pequeño planeta
mirarte hasta más allá de la vida entera
como a los viejos almanaques en las tormentas de silencios

alcanzarte y después dejarme
entre tus bocetos de manos, tropezando
amaneceres en perfecta sintonía con tus párpados abiertos

-525 riada-

pinch hitter


 “LINDA boca por donde leve,
Su blancura muestra el marfil
Pie que encanta por ser tan breve
¡Ay que niñas tan dulces, las de este país!”
Guillermo Gómez – Rivera.

_______

quiero aprender a amontonar tus sentidos
y hacer piruetas con la trementina de tu nombre

encender fogatas en tus pupilas verdes y caer en tus abismos
quiero que se escuche tu aliento trepando mis noches

quiero es ser la hoja en cada una de tus ramas
decorar tu nostalgia con las profecías de una furia de besos

y ya nunca más, ser el “pinch hitter” en el roster de los pentagramas
musicales de las horas que vivo, para así pintarte siempre con versos

-351 riada-

hasta la pirotecnia


“EPITAFIO:
Aquí llueve”
Gabriela Rosas.

_______

a veces, la música de fondo
suena como un extraño reproche, pero te miro
anudando mares distantes y te me haces un raudal de melodías

otras veces, te me elevas
al instante de quiebre que fulmina las partituras
y te encuentro en las ramas del verano de aquella vez que aprendiste
a volar por mí

y me da por contar tus pestañas
hasta caer de regreso a la lluvia que salpica en las ventanas
y como dos fantasmas nos amamos, nos rompemos y quemamos
hasta la pirotecnia

-287 riada-

acorralado


“ENTRE un ojo abierto
y el otro cerrado
los ríos de cuándos y más cuándos
se secaron”
Diana Morán.

_______

acorralado contra la pared en una esquina peligrosa
sobresale dulcemente, el destello
de una mirada debutante

más allá de la embriaguez magnífica de todo sábado en la noche
yacen las láminas de un amor corroído,
entre los arbustos olvidados

del cuello de las muchachas
cuelgan equinoccios inventados por jóvenes poetas
que un día arañaron ese andén azul del zinc sobre sus faldas

y la cosecha de renuncias
que naufragan en un vago devenir
como en la pausa ciega, en el tórax de un reloj

caduca de repente, la fecha del agua
sobre la dura osamenta de los mármoles
que parecen gozosas y arrogantes bestias distraídas

y se materializa el llanto
en secreto, sobre un ojal de la camisa negra de un mendigo
y lo convierte en verdugo mordaz

sobre las páginas feroces del tiempo
corren los puntos suspensivos de este mayo
que transcurre tan ciegamente citadino…

-riela 283-

hangares de la poesía


“BULLE lava en nuestras oquedades,
amenazamos con mareas saladas
y la inocencia se ha secado
en nuestros atardeceres”
Rowena Hill.

_______

pienso
en las pequeñas aves
que habitan
confabulan
y festejan,
dentro de la palabra “melancolía”

pienso
en la rotura del ala
del ángel aquel

no es en los hangares de la poesía
donde la lágrima se hace culpa

allí, es donde el pez que fuma
no es más que un hilo
suspendido

y al final
no son más que cuerpos-pájaros
las mil estrellas estrujadas a lo alto
para vestir las pupilas póstumas,
sobre el corazón metálico
que nos va dictando
la noche…

-riela 200-